La Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha inaugura el curso 2025 con un acto solemne en la Diputación de Ciudad Real
La sesión inaugural del curso 2025 de la Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha tuvo lugar ayer día 19 de febrero, a las 18,30 horas, en el salón de plenos de la Diputación de Ciudad Real. Un acto que contó con la asistencia de la viceconsejera de Cultura y Deportes del Gobierno regional, Carmen Teresa Olmedo, que adelantó que el Gobierno de Castilla-La Mancha va a destinar, en dos ejercicios, un total de 300.000 euros a las Academias de la comunidad autónoma a través de la convocatoria regional de academias “medida puesta en marcha, por primera vez, el pasado año 2024”.
Durante el acto académico el secretario de la institución, el doctor Juan Solera, desglosó la memoria de actividades desarrollada por la entidad durante el pasado año. Seguidamente tuvo lugar el discurso inaugural, que corrió a cargo del doctor Pedro Zorrilla Ribot, académico de número con medalla 17, el tercero en incorporarse a éste órgano en el inicio de su creación, en junio de 2021, que llevará por título “El humanismo en la Medicina. Avanzar hacia el pasado”.
Conviene recordar que las academias de medicina, la última en crearse fue precisamente la de Castilla-La Mancha, se configuran institucionalmente como foros de debate informado, discusión crítica de avances cientírfico-médicos, renovación de conocimientos y su diseminación y aplicación práctica, incluyendo la formación avanzada. Además, esta institución constituye un fermento esencial para la aparición, el desarrollo y el sostenimiento de una medicina basada en la evidencia científica.
El embrión de la Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha, con sede en la ciudad de Albacete, está en la Sociedad de Medicina y Cirugía de Albacete. Desde la primera toma de posesión de los primeros académicos en 2021 hasta ahora la institución ya cuenta con 25 académicos de número, otros cinco correspondientes y tres honorarios. Durante el pasado año fueron cinco los académicos que tomaron posesión de sus sillones en la entidad, al tiempo que se llevaron a cabo 15 sesiones científicas de diversa índole, tanto en la Facultad de Medicina, como en el salón de plenos del viejo Ayuntamiento de Albacete.
Asimismo, la Real Academia organizó durante el pasado año varios emotivos actos en memoria de reconocidos doctores y profesores de la Facultad de Medicina tristemente fallecidos, como el homenaje brindado al internista Nacho Hermida o el celebrado en recuerdo del catedrático de Anatomía y Embriología Humana de la Facultad de Medicina, Ricardo Insausti, así como el celebrado en recuerdo del profesor José Manuel Culebras, partícipe de las actividades que fueron el embrión de esta institución regional. Un año, el 2024, muy fructífero, porque también se llevaron a cabo sesiones de confraternización con la Real Academia de Medicina de Salamanca y con la Academia Médico-Quirúrgica de España. Además, se colaboró mediante convenio con la Universidad de Bolonia (Italia).
En el acto también intervino para dar la bienvenida el presidente de la Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha, el doctor Pedro Tárraga, que además de hacer historia del papel y los orígenes de las academias de medicina y en concreto del nacimiento de la que preside, avanzó los proyectos del actual año, que como acciones más inmediatas destacan la participación con un capítulo en el libro dedicado a su Majestad el Rey Felipe VI en el X aniversario de su proclamación, cuyo acto de entrega previsto en la sede de la Real Academia de Medicina de España se celebrará el próximo mes de marzo.
Por su parte, la lección inaugural del doctor Zorrilla, jefe del Servicio de Traumatología del Hospital de Ciudad Real, se centró en el humanismo en la Medicina. “Toda nuestra historia de la Medicina, desde Hipócrates a Galeno, todos tenían gran obsesión por hablar de la filosofía del hombre, que le llamaban la Medicina”, agregó el ponente, que insistió en que “si recuperáramos el humanismo eso beneficiaría a todas las facetas de nuestra actividad, en especial a la clínica, a la asistencia sanitaria”.
El académico de número de la Real Academia de Castilla-La Mancha expuso la razón por la que la medicina se ha separado del humanismo y cómo beneficia a los médicos y pacientes recuperar esa unión de ambas disciplinas”. También abogó por recuperar el humanismo en el aprendizaje y formación de los futuros médicos, es decir, como parte del plan de estudios de las facultades de Medicina, y de la presencia del humanismo en la Real Academia de Medicina.
El doctor Pedro Zorrilla insistió en que “la actividad médica hoy en día está conducida por la gestión y ésta nos lleva a un ambiente asfixiante de eficiencia, y eso nos separa del humanismo, nos hace centrarnos más en la patología, en ser más eficaces y eficientes y nos olvidamos un poco del paciente, y aquí es donde entra el humanismo, que es la vocación por el ser humano paciente, y eso es lo que debería recuperar”.
