Quixote Innovation impulsa en Almagro un museo dedicado a Marte que vincula ciencia, turismo y desarrollo territorial
El proyecto, ubicado en el Silo de Almagro dentro del Geoparque Volcanes de Calatrava, conecta la geología marciana con el legado científico de Ramón y Cajal y apuesta por el turismo científico como motor económico.
Quixote Innovation avanza en el desarrollo de un proyecto científico y divulgativo en el Silo de Almagro (Ciudad Real) centrado en la creación de un Museo del Planeta Marte, una iniciativa que busca posicionar al Campo de Calatrava como referente internacional en investigación geológica y turismo científico.
El proyecto ha ganado recientemente visibilidad tras la publicación de un artículo sobre la iniciativa en la revista Tierra y Tecnología, editada por el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos. Para Joaquín González del Pino, presidente de Quixote Innovation, esta aparición supone “un salto adelante” para la entidad, que opera como organización sin ánimo de lucro dedicada a impulsar proyectos científicos y de desarrollo territorial.
La propuesta se integra dentro del Geoparque Volcanes de Calatrava, reconocido por la UNESCO, y se apoya en años de investigación que han puesto de relieve las similitudes geológicas entre esta comarca manchega y el planeta Marte. Según explica González del Pino, el Campo de Calatrava funciona como un “análogo terrestre”, lo que permite estudiar en su territorio minerales y formaciones geológicas similares a los identificados en el planeta rojo.
Uno de los elementos más singulares del proyecto es la conexión científica establecida entre Marte, el Campo de Calatrava y el legado del premio Nobel Santiago Ramón y Cajal. La relación se fundamenta en la presencia de magnetita, un mineral que se encuentra tanto en Marte como en la geología de la comarca y también en el cerebro humano, ámbito de investigación del científico español.
El museo que se está desarrollando en el Silo de Almagro integrará esta perspectiva científica dentro de un espacio que combina divulgación, patrimonio industrial y turismo. El edificio, característico de la arquitectura agrícola del siglo XX, permitirá además conservar elementos originales de su estructura como parte del recorrido expositivo.
La iniciativa forma parte de un proyecto más amplio orientado a impulsar el turismo científico en la región. El plan contempla la participación de hasta 41 municipios y el diseño de once rutas geológicas que permitirán a visitantes e investigadores recorrer enclaves donde se encuentran minerales presentes también en Marte, como la olivina.
Desde Quixote Innovation consideran que este enfoque puede generar un impacto económico relevante en la comarca. El llamado “turismo inteligente”, orientado a visitantes interesados en ciencia y conocimiento, podría contribuir a dinamizar sectores como la cultura, la gastronomía o el turismo rural, además de favorecer la fijación de población mediante nuevas oportunidades de emprendimiento.
El proyecto llega tras más de una década de investigación y cerca de siete años de gestiones institucionales para lograr su integración dentro del geoparque. Según González del Pino, uno de los principales retos ha sido explicar y comunicar la conexión científica entre el planeta Marte y el Campo de Calatrava.
Cuando finalicen los trabajos de desarrollo del museo, los visitantes podrán experimentar una recreación divulgativa inspirada en un viaje al planeta rojo, con contenidos diseñados para todos los públicos y especial atención al público infantil y juvenil, con el objetivo de acercar la ciencia a nuevas generaciones.
La iniciativa busca, en última instancia, poner en valor los recursos científicos y naturales del Campo de Calatrava y contribuir a posicionar a la región en el mapa internacional de la investigación geológica y la divulgación científica.

