Valdepeñas se prepara para la tradicional Procesión de la Octava del Corpus Christi
Don Emilio Jesús Montes Romero y la Hermandad de Nuestra Señora de la Cabeza y Jesús Resucitado, en nombre de la parroquia y Hermandades con sede canónica en ella; invitan a todos los vecinos de Valdepeñas a participar y colaborar en la tradicional Procesión de la Octava del Corpus Christi, una celebración centenaria que constituye una de las manifestaciones públicas de fe más arraigadas de nuestra ciudad.
La procesión dará comienzo a las 12:15 horas desde la Parroquia del Santísimo Cristo de la Misericordia, recorriendo las calles Constitución, Cristo y Virgen, hasta llegar a la Ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, donde está prevista su llegada en torno a las 13:45 horas.
Con motivo del paso de Jesús Sacramentado por nuestras calles, se hace un llamamiento especial a los vecinos del recorrido procesional para que engalanen balcones, ventanas y fachadas con colgaduras, mantones, flores y motivos religiosos, contribuyendo así a realzar el carácter solemne y festivo de esta jornada dedicada al Santísimo Sacramento.
Asimismo, se anima a familias, asociaciones, grupos parroquiales, hermandades y vecinos en general a instalar altares efímeros a lo largo del itinerario. Estos altares, preparados con esmero y devoción, constituirán lugares de especial honor donde el Santísimo Sacramento realizará una parada para impartir su bendición a los presentes, renovando así una hermosa tradición que expresa la fe viva de nuestro pueblo.
La presencia de Cristo Eucaristía recorriendo nuestras calles es una ocasión privilegiada para manifestar públicamente nuestra fe y para pedir la bendición del Señor sobre nuestras familias, nuestros hogares y toda la ciudad de Valdepeñas.
La organización agradece de antemano la colaboración de cuantos contribuyan a embellecer el recorrido y anima a toda la ciudadanía a acompañar al Santísimo Sacramento en esta solemne procesión, manteniendo viva una tradición heredada de generaciones pasadas y que forma parte del patrimonio religioso y cultural de nuestro pueblo.
«Que nuestras calles se conviertan en un templo al aire libre para recibir a Cristo Sacramentado y que nuestros hogares se unan a esta manifestación de fe y esperanza».


