Crónica del III Hermanamiento Oretania de poetas vascos y manchegos (Recital de Arrigorriaga)
El auditorio de Arrigorriaga acogió el tercer hermanamiento poético entre Euskadi y Castilla-La Mancha, un encuentro cultural que ha consolidado los vínculos institucionales y de memoria histórica entre ambas comunidades. La iniciativa, que nació en 2024, se ha afianzado como un espacio de intercambio ético y cultural que conecta la tradición de la llanura manchega con la de la montaña vasca. El evento estuvo marcado por la interpretación de cantos ancestrales de pastores y lecturas de poemas enfocados en la fraternidad y los valores sociales.
La apertura del acto institucional incluyó un agradecimiento expreso a las entidades y organizadores clave del evento, destacando la implicación del Ayuntamiento de Arrigorriaga con la alcaldesa Maite Ibarra al frente, el trabajo de coordinación de los poetas Juan Camacho y Luis Díaz-Cacho, y la colaboración de Asun y Florencio Moneo. Durante las intervenciones se exploró la influencia del entorno geográfico en la identidad creativa de los autores. Las lecturas contrastaron la herencia cultural de ambas regiones; por un lado, la sobriedad, la quietud y los paisajes de horizontes abiertos característicos de Castilla-La Mancha; por otro, el arraigo, la tradición oral y la fuerza de la naturaleza del País Vasco.
El encuentro sirvió como un espacio de reivindicación social y ética. En las intervenciones iniciales se defendió el diálogo y la palabra como herramientas esenciales para la convivencia, al tiempo que se realizó una condena unánime a la violencia en cualquiera de sus formas. En este marco, se rindió homenaje a la trayectoria de los editores Julio Criado y María Jesús Gallego, responsables de Ediciones C&G y el Grupo Oretania, a quienes se les reconoció su labor de mecenazgo y continuidad editorial a lo largo de casi dos décadas, un esfuerzo que ha hecho posible la consolidación de este intercambio poético interregional.
El poeta Jesús Sánchez Rivas, natural de Torre de Juan Abad y residente en Cataluña, abrió el recital con una pieza de crítica social enfocada en el aislamiento tecnológico y la deshumanización provocada por las redes virtuales, abogando en sus versos por un retorno a la desconexión y a las relaciones humanas esenciales. Uno de los momentos más destacados de la tarde se produjo cuando los poemas de Sánchez Rivas se recitaron en formato bilingüe, con una traducción al euskera interpretada por Jon Zelaia. En su segunda intervención, el autor manchego adoptó un tono más intimista centrado en la memoria de la infancia, la nostalgia por su tierra natal y el paso del tiempo.
A continuación, la poeta alavesa Inma Díez, natural de Amurrio, ofreció una lectura marcada por la introspección y la fuerza expresiva. En sus primeras intervenciones, la autora reflexionó sobre el proceso creativo como una herramienta para afrontar las adversidades vitales, el desengaño y el paso del tiempo. Posteriormente, el recital cobró un tono más intimista con la lectura de su poema ‘Dejad a los amantes’. Esta pieza se estructuró como una reivindicación del erotismo, la privacidad y los lazos afectivos frente a las presiones del entorno exterior, destacando por una rica imaginería visual centrada en el misticismo de las relaciones de pareja.
El recital adquirió un fuerte componente de denuncia social con la intervención del poeta puertollanense Marciano Sánchez, quien dedicó su lectura a la lucha contra la violencia de género. En su alocución, el autor destacó los lazos de fraternidad creados en este viaje cultural interregional antes de dar paso a sus textos. A través de una composición en la que personificó la opresión y el maltrato psicológico mediante la metáfora de una lírica asfixiante, Sánchez describió situaciones de aislamiento, miedo y pérdida de identidad en el entorno doméstico. Los versos sirvieron como una crónica de supervivencia frente a la violencia machista, y el autor concluyó su intervención con un llamamiento explícito a la concienciación social, recordando la importancia de utilizar los recursos públicos de ayuda y denuncia como el número telefónico 016.
El tramo central del recital ofreció un cambio de registro hacia la introspección y la temática social. La poeta Cruz Cuesta, residente en Galdakao, abrió su intervención con lecturas de corte intimista y cotidiano enfocadas en la calma y el paso del tiempo. En su segunda composición, abordó una reflexión lírica sobre la vejez, la madurez vital y el oficio del escritor frente al envejecimiento. Posteriormente, el autor Bernat Vidal participó en el encuentro leyendo fragmentos de la antología publicada por el Grupo Oretania. Tras introducir sus textos con una referencia al poeta Pedro Salinas, Vidal centró su intervención en la problemática de la despoblación rural en la España vaciada, empleando sus versos para retratar el abandono, la pérdida de identidad comunitaria y el aislamiento que sufren los pueblos del interior.
El segundo bloque del recital comenzó con la intervención de Elisabeth Porrero, quien centró sus textos en el fenómeno de la migración y el dolor de las ciudades de origen ante el éxodo de sus habitantes. Porrero también dedicó un poema de reconocimiento al autor Juan Camacho tras su regreso a los escenarios. A continuación, Cristina Galán ofreció una lectura de marcado carácter feminista y social. Apoyándose en una cita de Emily Dickinson, Galán reivindicó los derechos históricos de las mujeres y la igualdad de género. Asimismo, extendió su denuncia a los conflictos internacionales, solidarizándose con la situación del pueblo palestino mediante la lectura de los últimos versos de la poeta gazatí Hiba Abu Nada, fallecida en Gaza. Por último, el escritor mudaqués Florencio Moneo abrió su intervención saludando en euskera al público asistente para presentar un poema enfocado en las realidades laborales urbanas, retratando la rutina cotidiana y el esfuerzo de una trabajadora migrante a primera hora de la mañana.
El recital continuó con la intervención de Juan Pedro Carrasco, quien a través de su poema ‘Espera la palabra’ ambientó su lectura en el Parque del Este de su localidad nativa, explorando la relación entre el entorno cotidiano y el pálpito vital de la memoria. A continuación, Teresa Sánchez Laguna aportó una mirada de corte confesional con textos de fuerte carga introspectiva. El momento culminante de su intervención fue un homenaje al sacrificio de la figura materna durante épocas de escasez socioeconómica, una obra que además contó con una lectura bilingüe gracias a la traducción al euskera realizada por Jon Zelaia. Por su parte, Imanol Bueno Bernaola ofreció poemas de carácter más intelectual y crítico, alertando en sus versos sobre la pérdida de valores éticos en la sociedad contemporánea. Finalmente, la escritora Eloísa Pardo cerró este bloque analizando el proceso de la creación literaria desde una perspectiva psicológica y de género, describiendo la rutina nocturna, las inseguridades y la intimidad asociadas al oficio de escribir.
El tramo final del recital adoptó un enfoque metafísico y de compromiso testimonial. El autor Juan José Guardia Polaino abrió este bloque defendiendo el valor de las tertulias literarias y la poesía como herramientas de supervivencia frente a las crisis de la sociedad contemporánea. Por su parte, Carlos Toral aportó una perspectiva crítica con su poema ‘Coreografía’, en el que satirizó la superficialidad, la compasión mediática y la empatía digital en las redes sociales, contraponiendo a ello una temática lírica de corte romántico tradicional. La intervención de Yolanda Jiménez aportó una fuerte carga dramática al centrarse en la crisis migratoria y los naufragios en el mar, realizando un llamamiento a la solidaridad internacional y humanitaria. Finalmente, el escritor Santiago Liberal cerró las lecturas individuales reivindicando la poesía como un nexo de unión cultural, combinando en sus textos reflexiones sobre la muerte.
La exaltación de las raíces y la tradición rural dotó de cohesión identitaria al evento mediante la lectura que se hizo de ‘La España posible’, obra de Luis Díaz-Cacho. El texto, vertebrado sobre la nostalgia de los estíos manchegos, los campos de trigo dorados, el sarmiento de las vides y los cielos invernales, se erigió en una firme defensa de la convivencia y el afecto que anidan en los núcleos rurales frente a la deshumanización urbana.
El cierre del evento estuvo a cargo del poeta Juan Camacho, cuyo regreso a los escenarios tras superar un delicado problema de salud protagonizó el momento más emotivo de la jornada. Camacho dio lectura a una epístola ficticia de corte metafísico redactada en prosa poética. En ella, el autor exploró el concepto del tránsito del alma hacia el más allá, describiendo un plano espiritual libre de dolor y caracterizado por el silencio. La intervención culminó con una alegoría sobre la trascendencia y la búsqueda existencial de respuestas a las grandes interrogantes de la condición humana.
Tras este místico poema, la atmósfera del auditorio se transformó para dar paso a una profunda simbiosis cultural entre el folclore vasco y la lírica manchega. Los asistentes fueron partícipes de un emotivo puente lingüístico con la interpretación de Xalbadorren heriotzean, la célebre composición de Xabier Lete dedicada al icónico bertsolari de Urepel. La pieza, precedida por la lectura de su traducción al castellano, se convirtió en una apología de la libertad creadora y del valor de la palabra frente al olvido, uniendo las voces de los poetas en el escenario en un canto común de hermandad.
La velada devino finalmente en un manifiesto de compromiso social cuando el recital viró hacia la memoria histórica. Se rindió un sobrio y unánime homenaje al cantautor chileno Víctor Jara con motivo del aniversario de su asesinato, momento que los ponentes aprovecharon para articular una firme denuncia contra el fascismo, los discursos del odio y la intolerancia contemporánea. El broche definitivo del encuentro combinó la música en directo con los acordes de ‘Te recuerdo Amanda’, transformando el auditorio en un espacio de pura fraternidad e inquebrantable unión entre los pueblos.
