Ana Céspedes y Rafael de Lorenzo García resaltan su “orgullo” y “responsabilidad” por la Medalla de Oro de una tierra que “llevan dentro”

  • La directora general mundial de Operaciones de la Asociación Mundial sin fines de lucro que trabaja para acelerar el desarrollo de vacunas para prevenir la infección por VIH y otras enfermedades (IAVI), Ana Céspedes Montoya, ha recalcado “lo inspirador que es ver la cantidad de talento” que hay en Castilla-La Mancha, una tierra que estando fuera se ve y “mola mucho”.
  • Por su parte, Rafael de Lorenzo García, secretario general de la Fundación ONCE, ha resaltado lo importante del sentido “de pertenencia”, cada uno “con su experiencia vital”. Cuando le recuerdan que se le nota “la retranca manchega”, dice que es una raíz que mantiene y de la que “me enorgullezco”.

Ana Céspedes Montoya y Rafael de Lorenzo García, reconocidos hoy como Medalla de Oro de Castilla-La Mancha en el Día de la Región, han resaltado el “orgullo” y “responsabilidad” de recibir el premio de una tierra de la que en la actualidad están lejos, algo que han reconocido que no les impide “que se lleve muy dentro, en el corazón, la memoria y los sentimientos”.

Así lo han recalcado en su discurso, tras recibir la Medalla de Oro en el acto institucional celebrado en el Gran Teatro de Manzanares (Ciudad Real), en el que se han entregado un total de 39 reconocimientos y distinciones que corresponden con la concesión de dos medallas de Oro, el nombramiento de seis Hijas e Hijos Adoptivos, 20 Hijas e Hijos Predilectos y la concesión de once placas al Mérito Regional.

La directora general mundial de Operaciones de la Asociación Mundial sin fines de lucro que trabaja para acelerar el desarrollo de vacunas para prevenir la infección por VIH y otras enfermedades (IAVI), Ana Céspedes, ha resaltado además “lo inspirador que es ver la cantidad de talento” que hay en Castilla-La Mancha, una tierra que estando fuera se ve y “mola mucho”.

Céspedes, natural de Barrax (Albacete), ha dicho en su discurso que “siempre” ha intentado devolver “un poquito de lo que podía” y tenía a su alcance porque “es importante dar de vuelta lo que recibes, y yo he recibido mucho de esta tierra”, ha dicho emocionada tras agradecer especialmente la oportunidad que se le brindó cuando tenía 21 años. “Alguien me permitió el primer sueño profesional que yo tenía, ser Doctora en Farmacia” y fue la Junta, ha reconocido, quien le permitió cumplir ese sueño profesional, gracias a una beca.

Ha recalcado, asimismo, el reto que hay por delante en los próximos 30 años, la innovación, que es la que a su juicio “puede cambiar nuestras vidas”, pero que, además, es esencial incorporarla al sistema sanitario. El reto, ha dicho, es que “casi la mitad de las enfermedades son prevenibles” por lo que ha abogado especialmente por trabajar “en la prevención, en cambiar el paradigma” hacia un paradigma de salud, con un papel clave donde “todos y cada uno de nosotros somos responsables”.

Con campañas de vacunación, con el diagnóstico precoz -ha explicado- lo que va a cambiar en el mundo en realidad “son los estilos de vida saludable, comer bien, hacer ejercicio, dormir, ejercicio mental y el amor y amistad”, en definitiva, “salud”, que es lo que ha deseado a todos para finalizar.

Valor de las raíces

 Por su parte, Rafael de Lorenzo García, secretario general de la Fundación ONCE, reconocido hoy como Medalla de Oro de la región y, como ha recordado él mismo, también Hijo Predilecto de Hellín, donde nació en la pedanía de Isso, ha reconocido el valor de las raíces, de la tierra y de los familiares. En nombre de los 39 galardonados “más uno”, el marido de la galardonada a Título póstumo, Ana Quintanilla García, que ha recogido su premio.

Cuando se termina el año de celebración del 40 aniversario del Estatuto de Autonomía, De Lorenzo ha reconocido que es un momento para “reconocernos” lo importante del sentido “de pertenencia”, cada uno “con su experiencia vital”. Aunque tuvo que marcharse de su ciudad, ha asegurado que cuando le recuerdan que se le nota “la retranca manchega”, es una raíz “que mantengo y de la que me enorgullezco”.

Este reconocimiento simboliza a los hombres y mujeres que contribuyen a que la región siga “creciendo y avanzando” y hay que tomarlo como “un honor”, ha dicho, recordando que, aunque es ciego, tiene sus recuerdos visuales de Castilla-La Mancha “muy vivos”.

Ha insistido en que hay que trabajar “codo con codo”, las administraciones, las asociaciones y toda la sociedad “para que las cosas vayan cambiando”, para que debajo de las leyes y las políticas “haya personas a las que les llega”. Por eso, en su representación por los que luchan por su bienestar y dignidad, ha enarbolado esta bandera para conseguir el trato igualitario que permita que no haya “desajuste” y no se dé “gran diferencia en la redistribución de la riqueza, la igualdad y el bienestar de las personas, para ser de verdad, no solo retórica”.

Por ello, Rafael de Lorenzo ha querido hacer un llamamiento a las personas con discapacidad y a sus familias. “Que sepan las personas más desfavorecidas y sus familias que aquí hay organizaciones luchando, que hay administraciones asumiendo su responsabilidad y que todos unidos vamos a convencer a los poderes públicos, a la ciudadanía y a los medios de comunicación de que este colectivo de personas quiere avanzar en ese pelotón sin quedarse atrás. Solo queremos ser uno más”, ha finalizado.

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