La plataforma “Stop Biometano Valdepeñas” se une a la reclamación por un marco jurídico sostenible en Castilla-La Mancha.
La plataforma “Stop Biometano Valdepeñas” se suma a la reclamación presentada a la consejera Mercedes Gómez para asegurar un marco jurídico realmente sostenible ante la imposición del Plan Regional de Biometanización de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
El pasado 25 de junio, la plataforma “Stop Biometano Valdepeñas” ha amplificado su voz mediante su representación en la “Plataforma Regional de Stop biometano de CLM” y “Stop ganadería industrial”, celebrándose una reunión institucional con Mercedes Gómez, Consejera de Desarrollo Sostenible y su equipo, con el objetivo de reclamar un marco jurídico que garantice un modelo sostenible y no contaminante del Plan Regional de Biometanización que prepara la Junta de Castilla-La Mancha.
Las plataformas sabemos que se ha convertido en una carrera imparable de la Junta para conseguir alternativas energéticas, existiendo subvenciones que las macroempresas gasísticas quieren conseguir a toda costa. No obstante, no se puede hacer a cualquier precio, poniendo en riesgo la salud pública y seguridad medioambiental.
La Consejera admitió que el marco jurídico para el Plan Regional de Biometanización no tiene vigencia jurídica. Las plataformas le recordamos que la resolución parlamentaria del 28 de mayo, que el futuro decreto pretende incorporar es insuficiente y poco garantista, además de no haber considerado las 15.071 alegaciones aportadas por las plataformas.
La Consejera habla de una gestión de residuos de 15,7 millones de toneladas. Sin embargo, según el Catálogo de Residuos de Castilla-La Mancha de 2020, los residuos realmente procesables ascienden a 3,6 millones. Así pues, existe una diferencia abismal entre los residuos reales y procesables que genera la región y los pretende gestionar la Junta. Esto es suficiente para cuestionar técnica y jurídicamente el plan regional de biometanización.
Es necesario recalcar que el problema no es el biometano, sino el modelo de macroestructuras donde la mayoría de los residuos, en un 70% según “Stop Ganadería Industrial”, proceden de la ganadería industrial. Tampoco existe coherencia territorial: en poblaciones de menos de 200 habitantes se quieren proyectar macroplantas de más de 150.000 toneladas. Estos pueblos que no tienen capacidad de decisión, vulnerando el principio de equidad territorial.
La consejera adelantó algunas cuestiones del futuro decreto:
- Distancia mínima superior a 2.000 metros respecto a núcleos urbanos
- Residuos procedentes de un radio máximo de 35 km.
- Paralización de todos los expedientes en tramitación.
- Cuatro años de adaptación para las instalaciones existentes.
- Anulación de las evaluaciones ambientales aprobadas
- Periodo de adaptación de 12 a 24 meses, que en la práctica supone una moratoria más allá del ciclo electoral.
Otro aspecto a destacar de la reunión con la Sra. Gómez Rodríguez es que traslado expresamente que en el futuro decreto se reconocerá la capacidad decisoria de los Ayuntamientos. Es decir, cada ayuntamiento en sus plenos podrá decidir si resulta favorable o no, y la Junta tendrá que aceptarlo. Las plataformas esperan que haya una dotación de instrumentos legales, suficientes y válidos, para que esta vinculación tenga cobertura jurídica, no dando lugar a contradicciones con la normativa urbanística y con la legislación básica estatal.
Pasa finalizar, las plataformas informamos a la Sra. Gómez Rodríguez que un grupo de técnicos y profesionales está elaborando un informe exhaustivo sobre la gestión de residuos en CLM sin necesidad de macroplantas, con especial atención al impacto de ganadería industrial. Le ofrecemos en bandeja un modelo alternativo de gestión de residuos real, sostenible y acorde con la realidad de nuestro territorio.
De esta forma las 46 plataformas reiteran una exigencia vital para la defensa del territorio: paralización total de macroplantas y macrogranjas.
«Castilla la Mancha necesita una política de residuos que reduzca el problema en origen y no un modelo que pueda terminar justificando su crecimiento»

