María Galiana recibe en Manzanares el Premio Escena 2026
La célebre actriz fue galardonada en la última jornada del FITC ‘Lazarillo’, donde reivindicó la presencia del teatro más allá de las grandes capitales
La última jornada del 52º Festival Internacional de Teatro Contemporáneo ‘Lazarillo’ comenzó con uno de los momentos más especiales de cada edición: la entrega del Premio Escena, que la veterana actriz María Galiana recogió en la Casa de Cultura ‘Rafael Zárate Molero’. La galardonada, quien compaginó durante años su labor docente con su carrera actoral, aprovechó la ocasión para realizar un alegato a favor de la descentralización del teatro y la creación de nuevos públicos fuera de las grandes capitales.
La ceremonia de entrega del Premio Escena 2026 comenzó con una teatralización a cargo de Isabel Trujillo y Luz Alpiarça. El escenario de la Casa de Cultura ‘Rafael Zárate Molero’, convertido en una clase de instituto, acogió una hermosa defensa de los y las docentes quienes, como intérpretes sobre las tablas, trabajan con verdadera vocación. Aquel fue el puente perfecto hacia la homenajeada de la mañana, María Galiana, quien durante décadas compaginó las aulas con los escenarios.
Las actrices reflexionaron sobre las “etiquetas” que nos encasillan desde jóvenes. A María, recordaron, le llegó una etiqueta monumental a los 66 años: la de “la abuela de España” por su papel de Herminia en ‘Cuéntame cómo pasó’. Sin embargo, a través de un repaso por su impresionante trayectoria, quedó demostrado que Galiana es infinitamente más que eso: ha sido la Rosario de ‘Solas’ —papel por el que ganó el Goya en 1999—, la desgarradora Hécuba, la imponente Poncia, la liberada Altea o la Pilar de ‘Yo solo quiero irme a Francia’, obra con la que se encuentra actualmente de gira.
Con la emoción a flor de piel, Rebeca Cuenca, directora del FITC ‘Lazarillo’, subió al escenario. En su discurso, reflexionó sobre lo difícil que es explicar a los de fuera el “gusanillo” que empuja a dedicarse a las artes escénicas y el misterio de encarnar personajes. Reivindicó la figura de María Galiana como un faro de libertad que inspira: en una sociedad empeñada en la especialización inmediata y en elegir una única pasión, María demostró que no tenemos por qué elegir ya, que se puede compaginar la docencia con la interpretación sin renunciar a ninguna de las dos vocaciones. Rebeca Cuenca pidió a la homenajeada que recibiera el galardón no como un premio más, sino como un profundo acto de agradecimiento de todo un oficio hacia su energía indomable.
Cuando María Galiana tomó el micrófono tras recibir de manos de la directora del festival el Premio Escena 2026, la sala se rindió ante su arrollador carisma. Con la franqueza que la caracteriza, confesó que se le han otorgado algunos premios simplemente por su fama televisiva, pero que este galardón tenía un valor real porque venía de gente “verdaderamente enamorada del teatro”.
Su discurso se tornó en una clase magistral de humildad y oficio, regalando valiosos consejos para quienes aman el arte de la interpretación. Además de incidir en la importancia “de leer mucho”, habló de la necesidad de poseer una capacidad de apertura extraordinaria “para comprender el alma humana”, señalando que lo crucial no es llevar dentro al personaje, sino comprender a la inmensa cantidad de personajes reales que nos rodean en el día a día.
En la atención previa a los medios de comunicación, la actriz se mostró en contra de la centralización del teatro en las grandes capitales y defendió con firmeza un modelo de “carretera y manta”, señalando que las producciones deben girar por el resto de España para que la cultura sea verdaderamente accesible. En este sentido, elogió la “labor educativa y cultural” que cumple el festival de ‘Lazarillo’.
Apoyo institucional al FITC ‘Lazarillo’
Una edición más, el FITC ‘Lazarillo’ ha contado con el respaldo institucional. El alcalde de Manzanares, Julián Nieva, que subrayó la importancia de la colaboración y la unidad institucional en favor de la cultura, felicitó al equipo del festival y a la asociación ‘Lazarillo’, por sostener y alimentar un legado con 65 años de historia. En la misma línea, Carlos Martín de la Leona, en representación de la Diputación Provincial de Ciudad Real, destacó el mérito de ‘Lazarillo’ por mantener este nivel a lo largo de las décadas, logrando consolidar el festival como uno de los grandes valores culturales de nuestro territorio. Por su parte, la delegada provincial de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Inmaculada Jiménez, que insistió en que “la cultura importa porque nos hace libres, nos enseña a ponernos en el lugar del otro y siembra un germen crítico en la sociedad”, reafirmó el compromiso del Gobierno regional con el apoyo a las entidades culturales.
