Recordando a la señora, a doña Inés

 Recordando a la señora, a doña Inés

En familia aprendiste a solfear y a tocar el piano con pulcritud, para luego a una inmensa juventud enseñarle a musicar y cantar.

Tu jubilación no fue descansar, pues te dedicaste con prontitud a llevar la coral con rectitud

para lograr sus notas sin fallar.

Ahora tus exalumnos podremos percibir bellos ecos celestiales cuando al inmensomanto azul miremos.

Y es que tus enseñanzas presenciales desde ese etéreo mundo escucharemos brillando tus dotes excepcionales.

 (Soneto)

FRANCISCO ESTEBAN VERDEJO

Fco. Javier Márquez