Artículo de opinión: «El otro barrio» por Ángel López Sánchez
EL OTRO BARRIO
por Ángel López Sánchez
Estamos en plenas conmemoraciones, la de “Todos los Santos”, y la de “Los Fieles Difuntos”, son conmemoraciones envueltas en tradiciones muy arraigadas en los sentimientos, que no están exentas de costumbres ancestrales.
Y el apartado de los recuerdos, no faltan las visitas a los cementerios, la limpieza y acicalado días previos de lápidas y panteones, algunas verdaderas obras de arte, también la costumbre de llevar flores, de elevar oraciones, de aplicar sufragios, de asistir a misa.
Decía Ramón Gómez de la Serna: “que ya no hay muerte, sino sólo sepelios”.
Nuestro cementerio municipal “Nuestra Señora de Consolación”, fue bendecido un 9 de mayo de 1906. Ya ha cumplido 120 años.
El primer cadáver exhumado, fue el de Andrea Jiménez Yebenes, y según consta en la lápida, le fue concedida sepultura perpetua y gratuita.
LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS
Es muy interesante que las nuevas tecnologías hayan llegado hasta este otro barrio, y sea muy fácil la localización de los que en el están enterrados, y también es de destacar, que se organicen visitas a los panteones de ilustres valdepeñeros, pues algunos patios son como un museo abierto.
El cementerio de Valdepeñas tiene un cuido especial (como dicen los sevillanos) desde hace ya bastantes años. El cementerio de Valdepeñas (permítanme la expresión) tiene un aspecto acogedor, que ahora, en estos días luce tan florido como cada mes de noviembre.
Allí, habitualmente reina el silencio, en estas fechas, las calles de los distintos patios, se llenan de color.
Siempre nos reciben los cipreses, y cuando regresamos de la visita, siempre nos dejamos atrás los cipreses, y en su interior, una colonia gatuna controlada.
Antes se decía con frecuencia “se fue para el otro barrio”, en referencia a alguien que se murió.
En cierta ocasión escuché que una de las mejores maneras de conocer a los vivos, es descubrir como tratan a sus muertos.
LA GASTRONOMÍA
El apartado gastronómico también está presente. He visto colas de gente en diversas pastelerías y confiterías de Valdepeñas. Es bueno endulzarse un poco la vida ante tanto desasosiego, tanto trágico accidente de ferrocarril, tanta injusticia.
Ya digo, los cipreses, esos sí que han visto cosas, y las que le quedan…
