Artículo de opinión | Valdepeñas, una ciudad que sabe agradecer
Reconocidos
Agradecer: un acto de respeto y humildad que une a la comunidad valdepeñera.
Hay gestos que definen a una comunidad. Entre ellos, uno tan sencillo como poderoso: dar las gracias. Ayer, en el acto institucional de las LXXIII Fiestas de la Vendimia y el Vino, Valdepeñas celebró a quienes han dedicado su vida, su talento y su esfuerzo a engrandecer esta ciudad. Sin embargo, el momento reservado para expresar ese agradecimiento colectivo quedó incompleto.
El momento destinado a expresar el agradecimiento en nombre de todos los galardonados tomó un rumbo distinto al previsto, dejando en el aire unas palabras de reconocimiento que la ocasión merecía. En un acto tan simbólico para la ciudad, la gratitud compartida es parte esencial del homenaje.
Por eso este artículo nace como un acto de justicia emocional. Porque Valdepeñas es una ciudad que reconoce, que abraza, que celebra. Y porque cada persona e institución distinguida merece escuchar, alto y claro “gracias”.
Gracias a quienes hacen ciudad
Gracias, Manuel Merlo García del Vello, Hijo Predilecto de Valdepeñas, por tu trayectoria y tu compromiso con esta tierra que te vio crecer. Gracias, Mario Jaén y Javier Pérez Avilés, Hijos Adoptivos, por haber hecho de Valdepeñas un lugar más culto, más vivo y más consciente de su propio patrimonio. Décadas de servicio cultural no se improvisan: se entregan.
Gracias a la Agrupación Coral Maestro Ibáñez, Medalla de Oro de la Ciudad, por ser banda sonora de generaciones, por custodiar la tradición musical y por convertir cada actuación en un acto de identidad colectiva.
Gracias a José María del Fresno Ortega, Medalla de las Bellas Artes Gregorio Prieto, por demostrar que el arte es una forma de mirar el mundo y de transformar la vida de quienes lo contemplan.
Gracias a Jesús María Barrajón Muñoz, Medalla de las Letras Juan Alcaide, por mantener viva la palabra, por escribir desde la raíz y por recordarnos que la literatura también es memoria de un pueblo.
Gracias a Fernando García Santa María, Medalla del Deporte Caridad Ortega, por tu ejemplo de disciplina, humildad y superación. Un récord del mundo no solo es un logro deportivo: es una inspiración para toda una ciudad.
Gracias a Panadería Lorca, Medalla al Mérito Artesanal, por demostrar que la tradición es un valor que se amasa cada día, que el oficio es cultura y que el pan también cuenta historias.
Y gracias, con especial emoción, a ROSAE, Medalla al Servicio Desinteresado a la Comunidad. Por acompañar, por sostener, por sensibilizar, por estar donde más se necesita. Por convertir el dolor en fuerza y la vulnerabilidad en comunidad.
Gracias a quienes hacen posible estos reconocimientos
La gratitud también es institucional. Por eso este artículo quiere reconocer a la corporación municipal, presidida por su alcalde Jesús Martín, por mantener viva esta tradición de honores y distinciones que no solo premia trayectorias, sino que fortalece el tejido emocional de Valdepeñas.
Y gracias, sobre todo, a la sociedad valdepeñera, que propone, impulsa y legitima estos reconocimientos. Porque una ciudad que sabe mirar a sus referentes es una ciudad que sabe quién es y hacia dónde quiere ir.
La importancia de agradecer
Agradecer no es un trámite. Es un acto de respeto, de humildad y de comunidad. Es reconocer que nadie construye nada solo. Que cada logro, cada proyecto, cada aportación tiene detrás una historia que merece ser escuchada.
Gracias. Gracias por lo que habéis hecho. Gracias por lo que representáis. Gracias por ser parte esencial de Valdepeñas.
María Luisa Villafranca Guio
Directora de www.valderec.es
y presidenta de Rosae

