Nace la primera camada de lince ibérico en el Parque Nacional de Cabañeros
Cabañeros
Se confirma así la consolidación de la pareja formada por Uvita y U2 y la adecuada integración funcional de ambos individuos en el ecosistema.
Este acontecimiento supone un avance significativo en la conservación de la biodiversidad y la gestión de este espacio y reafirma el compromiso institucional y científico con la recuperación de la especie.
El Parque Nacional de Cabañeros, en Castilla-La Mancha, ha registrado, por primera vez desde que fue declarado como tal, el nacimiento de una camada de lince ibérico (Lynx pardinus); un hito de gran relevancia ecológica que evidencia la eficacia de las estrategias de reintroducción y manejo adaptativo aplicadas en este espacio protegido, así como el avance en la recuperación de una de las especies más amenazadas del mundo.
Se trata de dos individuos, crías de Uvita y U2. La primera, nacida en 2023, fue capturada el 24 de septiembre de 2024 en la finca La Garganta, en Sierra Morena, en el marco de las actuaciones del Programa Nacional de Conservación del Lince ibérico. Antes de su traslado definitivo al Parque Nacional, permaneció en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre ‘El Chaparrillo’ perteneciente a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, donde completó un periodo de cuarentena. Durante este tiempo se realizaron los correspondientes chequeos veterinarios, con el fin de minimizar riesgos sanitarios asociados a la translocación.
El 9 de octubre de 2024, Uvita fue trasladada al cercado de presuelta del Parque Nacional de Cabañeros, donde permaneció en régimen de semilibertad durante 30 días. Este periodo permitió su aclimatación progresiva al entorno, favoreciendo la adquisición de referencias espaciales, la identificación de refugios y la adaptación a las condiciones tróficas locales. Finalmente, el 10 de noviembre de 2024, se procedió a su liberación definitiva, iniciando su fase de vida en libertad.
El macho reproductor, U2, presenta también una historia destacada dentro del programa de conservación. Tras la muerte por atropello de su madre, fue trasladado junto a sus tres hermanos al centro de cría en cautividad de lince ibérico La Olivilla, en Jaén. Allí, la camada fue criada mediante un sistema de crianza mixta, que combina la intervención humana controlada con el contacto con ejemplares adultos, con el objetivo de evitar la impronta hacia humanos y garantizar el desarrollo de comportamientos propios de la especie, como la caza y la territorialidad.
Posteriormente, U2 fue trasladado al Parque Nacional de Cabañeros el 29 de febrero de 2024, permaneciendo en el cercado de pre suelta hasta su liberación el 15 de abril.
El seguimiento realizado por el equipo técnico (tanto del Organismo Autónomo Parques Nacionales como de la Junta de Comunidades de Castilla- La Mancha) de ambos individuos mediante técnicas de fototrampeo, radioseguimiento GPS y análisis de uso del espacio, permitió detectar interacciones entre ambos ejemplares a principios de diciembre de 2024. Estas observaciones sugerían la posible formación de un territorio reproductor compartido. No obstante, durante el primer ciclo reproductor no se registraron eventos de cría, lo cual es compatible con patrones observados en procesos de reintroducción, donde la estabilización territorial y el éxito reproductivo pueden requerir varios meses o incluso temporadas completas.
El reciente nacimiento confirma la consolidación de la pareja y la adecuada integración funcional de ambos individuos en el ecosistema. Este éxito reproductor constituye un indicador clave de viabilidad poblacional, ya que refleja no solo la supervivencia de los individuos liberados, sino también su capacidad para reproducirse en condiciones naturales, contribuyendo al establecimiento de una población autosostenible.
Desde una perspectiva ecológica, el éxito de la reintroducción del lince ibérico en el Parque Nacional de Cabañeros está estrechamente vinculado a la disponibilidad de su presa principal, el conejo de monte (Oryctolagus cuniculus), que puede representar entre el 80-90 % de su dieta.
En el Parque Nacional de Cabañeros se han desarrollado durante cerca de cuatro décadas actuaciones de restauración ecológica orientadas a la recuperación de esta especie clave. Estas incluyen la construcción de vivares artificiales; la instalación de cerramientos selectivos para reducir la presión de herbívoros; la mejora del hábitat mediante siembras específicas y refugios, así como programas de refuerzo poblacional mediante repoblaciones controladas.
Estas actuaciones se han implementado en distintas fases y bajo diversos enfoques metodológicos, incluyendo proyectos LIFE cofinanciados por la Unión Europea (incluyendo el último LIFE denominado Lynxconnect) y programas del Organismo Autónomo Parques Nacionales con financiación propia. El objetivo ha sido generar núcleos estables de conejo que permitan sostener poblaciones viables de depredadores especialistas y generalistas, contribuyendo así a la restauración de las redes tróficas del ecosistema mediterráneo. Entre estas especies se encuentran, además del lince ibérico, el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), el águila real (Aquila chrysaetos) y el gato montés (Felis silvestris).
Además, el territorio ocupado actualmente por U2 y Uvita se corresponde con la zona de actuaciones mencionada, lo que pone en valor el esfuerzo humano y económico realizado para fomentar el conejo y su hábitat.
A pesar de las dificultades históricas, asociadas principalmente a enfermedades como la enfermedad hemorrágica vírica (EHV) y la presión de depredadores, los esfuerzos de gestión continuados han permitido mejorar progresivamente las condiciones del hábitat, sentando las bases para la recuperación de la cadena trófica en el ecosistema mediterráneo.
En este contexto, el nacimiento de esta camada no solo representa un éxito puntual, sino que constituye una evidencia del restablecimiento de procesos ecológicos esenciales, como la depredación especializada y la dinámica poblacional de grandes carnívoros mesopredadores. Asimismo, refuerza el papel del Parque Nacional de Cabañeros como enclave estratégico dentro de la red de áreas de distribución del lince ibérico.
Este acontecimiento supone, en definitiva, un avance significativo en la conservación de la biodiversidad y la gestión de este parque nacional, y reafirma el compromiso institucional y científico con la recuperación del lince ibérico, una especie emblemática cuya conservación requiere un enfoque integrado basado en la gestión adaptativa, el conocimiento científico y la cooperación entre administraciones, entidades conservacionistas y comunidad científica.